23 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD...este post va dedicado a TI.

Hace dos años estaba en la estación de una de las ciudades más frías de España y llego a mis manos un artículo de Julio José Ordovás.
Desde entonces me acompaña en todos mis viajes, lo llevo en mi agenda, en un lugar privilegiado. Cuando llegan estas fechas lo releo y pienso cuanta razón tenía, tiene y tendrá, pues creo que es una opinión intemporal.
Dice así:
            “Termina año y el viento sopla con rabia, haciendo que se estremezca la ciudad entera. Tiemblan las sábanas en los tendedores, como las velas de un barco fantasma, de un barco de papel. La gente camina encorvada y embozada contra esa garra invisible que araña los cristales de las ventanas. Esta ciudad no sería lo mismo sino sufriera regularmente las acometidas del viento. El viento que, dicen, despeja la polución. El viento que dicen, nos vuelve locos. Y uno busca cobijo entre sus libros, y cuando los libros se cierran, entre sus recuerdos. Los recuerdos de este año que se acaba y que tal vez no son más que calderilla.”
            Realmente este año no hace mucho frío, bueno, llevamos tres días malos, pero tal y como describe el artículo los últimos días del año, me gusta recordarlos así, con frío, acurrucada en mi abrigo y con mi bufanda enrollada hasta los ojos.
            “No, no malgastes tu tiempo haciendo arqueo de lo bueno y de lo malo acontecido. Y no mires atrás, por nada del mundo vuelvas sobre tus pasos: el pasado es un bosque en llamas, una insaciable lengua de fuego que, a medida que avanzan los días, se aproxima más a ti. Tú mira hacia delante, siempre hacia delante. Cada amanecer es un regalo de los dioses. Cada día que comienza es un tren a punto de partir, un tren que espera que tú subas, porque sino ocupas tu asiento ese tren jamás se pondrá en marcha.”
            Este año he cogido bastante trenes, en el terreno profesional demasiados y el año que viene cogeré bastantes más…en lo personal, he cogido uno que ahora mismo estoy segura de que no podía perder.
            “La noche poco a poco nos va cubriendo-escribió el poeta. Y hay que huir de la noche, hay que escapar de los malos sueños y de los malos recuerdos, hay que correr sin mirar atrás. Acuérdate de la mujer de Lot. Y corre demonio, corre…”
            No es muy bueno tener prisa, ni es bueno huir de los problemas…pero de vez en cuando es bueno dejar de tener horchata en las venas y darse un poco de vida, para crecer personalmente y por supuesto superarse cada día.
            “Entre el gimoteo del viento, la pesadez estomacal y estas noches que parecen no tener fin, no hay quien ponga un mínimo de claridad en lo que escribe. Y para colmo, no sé que manía nos da con ponernos líricos y estupendos cuando empieza la cuenta atrás. Pero qué cuenta atrás ni que ocho cuartos. ¿Qué se acaba el año? Pues otro vendrá. Y tú y yo y los demás seguiremos teniendo los mismos agujeros en los zapatos y en los bolsillos. Y bregando contra el viento rabioso de los días. Y riendo y llorando y cantando y pataleando.”
Simplemente…Feliz navidad, os deseo un AÑO ÚNICO!!!



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